domingo, 25 de enero de 2026
Análisis
Venezuela se prepara para un nuevo boom petrolero
Las mejoras en la industria impactarían otros sectores, generando empleo masivo, elevando la calidad de servicios públicos y actuando como aliada clave contra la inflación mediante mayores ingresos fiscales y estabilidad cambiaría
23 de enero, 2026
Por: Polianalítica
 En el contexto de una nueva realidad política en Venezuela marcada por la nueva agenda del Estado venezolano tras la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, se observa una reconfiguración profunda en las relaciones bilaterales con Estados Unidos. Esta transformación, impulsada por intereses estratégicos en el ámbito energético, apunta a un renacer de la industria petrolera nacional, que podría catalizar un crecimiento económico significativo. Venezuela, poseedora de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (alrededor de 303.000 millones de barriles, equivalentes a cerca del 19% de las reservas globales según la OPEP) se posiciona para aprovechar esta ventaja en un escenario de apertura y coordinación internacional.

Las medidas recientes adoptadas por el gobierno encargado de Rodríguez, en total sintonía con Washington, reflejan esta orientación. El 15 de enero de 2026, Rodríguez presentó ante la Asamblea Nacional un proyecto de reforma parcial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, incorporando modelos productivos de la Ley Antibloqueo para facilitar flujos de inversiones en nuevos campos petroleros y crear fondos soberanos destinados a mejorar ingresos laborales e infraestructura. Esta reforma estaría orientada a privilegiar la inversión extranjera y blindar las asociaciones mixtas, rompiendo con el estatismo promovido en años anteriores por los gobiernos chavistas que le antecedieron (Chávez y Maduro) para atraer capital global.

En el Foro Económico Mundial de Davos, Donald Trump expresó gran optimismo sobre Venezuela afirmando que el país ganará más dinero por la venta de crudo en los próximos seis meses que en las últimas dos décadas. Destacó la excelente relación con el nuevo liderazgo venezolano, elogió su cooperación y anunció un plan de 100 mil millones de dólares para reactivar la industria, que cayó de 3,5 millones a 900.000 barriles diarios. Ya se vendieron 50 millones de barriles en mercados abiertos y se proyecta un aumento del 30% en la producción. Trump aseguró que esto generará enormes beneficios para los venezolanos, aunque algunos ejecutivos petroleros señalaron los retos de infraestructura deteriorada y reformas legales necesarias a largo plazo.
Complementariamente, se anticipan extensiones de licencias petroleras para Chevron, que podría recibir una autorización ampliada para incrementar producción y exportaciones a sus refinerías en EE.UU., junto con solicitudes similares de Repsol y Maurel & Prom. Además, el 16 de enero, Rodríguez anunció la firma del primer contrato histórico para exportar gas licuado de petróleo (GLP), marcando la salida de la "primera molécula de gas" venezolano al mercado energético internacional.

Esta coordinación económica con EE.UU. se sustenta en un entendimiento directo entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, facilitado por intermediarios como el director de la CIA, John Ratcliffe, quien se reunió con Rodríguez en Caracas para discutir cooperación en seguridad y estabilidad económica. Trump ha elogiado públicamente a Rodríguez como una "persona estupenda" tras una "larga y genial" conversación telefónica, enfocada en petróleo, comercio y seguridad nacional, contrastando con su reserva hacia figuras opositoras como María Corina Machado. Rodríguez, por su parte, confirmó la llamada como "productiva y cortés", enfatizando el respeto mutuo.

A nivel local, iniciativas como el decreto municipal de Lechería, emitido por el alcalde Manuel Ferreira, posicionan a la ciudad como el nuevo Hub Energético de Venezuela. Alineado con la reforma hidrocarburos, ofrece incentivos fiscales, simplificación de trámites y una comisión para atraer inversiones extranjeras, aprovechando su infraestructura en conectividad, seguridad y calidad de vida para operaciones logísticas y administrativas en hidrocarburos y energías renovables.

Economistas destacados respaldan este optimismo. Luis Oliveros, profesor de la Universidad Metropolitana, anticipa un "nuevo boom petrolero" en 2026, con incrementos en ingresos superiores al 50% gracias al acceso libre al mercado estadounidense, regreso de empresas extranjeras y fin de descuentos en ventas, todo impulsado por la flexibilización de sanciones. Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, proyecta un rebote económico rápido, con crecimientos del PIB superiores al 10%, mejoras en consumo, revaluación relativa de la moneda y desaceleración inflacionaria, saliendo de una crisis que destruyó el 75% del PIB.

Este renacer petrolero representa una oportunidad de crecimiento, especialmente ante la próxima visita del secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, quien busca sellar acuerdos para acceso preferencial a recursos venezolanos, priorizando inversión privada sin subsidios gubernamentales. Las mejoras en la industria impactarían otros sectores, generando empleo masivo, elevando la calidad de servicios públicos como agua y electricidad, y actuando como aliada clave contra la inflación mediante mayores ingresos fiscales y estabilidad cambiaria. En suma, esta convergencia energética no solo revitaliza un sector colapsado, sino que abre vías para una recuperación estructural, siempre que se aprenda de errores pasados en el manejo de recursos.
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