Este viernes, el presidente
Donald Trump, afirmó durante un acto oficial en Washington
que celebró la eliminación de varios líderes iraníes, reiterando que la campaña militar de EEUU e Israel ha reducido la cúpula de mando iraní a un punto en el que
“no tenemos con quién hablar y nos gusta así”.
Subrayó que las muertes de altos cargos iraníes, incluidos militares y dirigentes políticos,
han dejado al régimen de Teherán “prácticamente sin líderes de futuro” y reforzado, según su valoración, la posición estadounidense en la región.
“Todos los líderes de la siguiente generación han muerto, y muchos de los líderes de la que le sigue también han muerto, ahora nadie quiere ser líder allí, queremos hablar con ellos, pero no tenemos con quién hablar, ¿Y saben qué? Nos gusta así”, dijo al insistir en que la estructura militar iraní ha quedado “desmantelada” tras la escalada de ataques.
Sus declaraciones generaron una fuerte respuesta de Irán, que calificó la campaña de
“asesinatos selectivos” y amenazó con represalias, mientras algunos aliados europeos expresaron preocupación por la profundidad del golpe al liderazgo iraní y sus consecuencias en la estabilidad regional.
En el seno de la OTAN se discute ahora el papel de EEUU como principal actor militar, con voces que advierten de que el vacío de poder en Teherán podría generar una fase de mayor imprevisibilidad y caos político en el país.
Finalmente, Trump exigió que Irán entienda que “no hay negociación posible desde la debilidad” y
advirtió de que Washington seguirá actuando de forma unilateral si considera que existen nuevas amenazas derivadas del vacío de poder creado por la eliminación de esos líderes. 📌 Europapress